Querida yo a los 15 años


Querida yo a los 15 años, hoy cumplo 30 y, mientras decidía cómo debía de sentirme en este cambio de década, pensé que era una buena idea decirte un par de cosas que he aprendido en este tiempo.

Lo primero, ¿recuerdas ese chico del barrio con el que te diste un beso? Déjalo, es un payaso y en nada estará dándose besos con otra. En general, no te enganches de los chicos malos y duros, sino de los que no tienen miedo a decirte que te quieren, que quieren compartir contigo la vida, y que saben valorar (y comunicar) lo que vales. Todas esas frases que tienes en la carpeta y que relacionan el dolor con el amor son falsas. Es más, quema esa carpeta. El amor no duele y, mientras sigas pensando que sí, seguirás eligiendo a los chicos equivocados. Pero tranquila, te va a salir todo bien. Sufrirás, pero aprenderás. Te divertirás, pero sobre todo, te quedarás con el mejor hombre del mundo. Así que vívelo.

No te pongas plazos ridículos. Aún me entra un escalofrío cuando te veo decir que a los 27 años quieres un trabajo estable y una familia. No quieras correr en la vida, pero no olvides tus objetivos. Tener una familia es tu sueño (no el que has aprendido socialmente, sino el que has decidido), así que sigue con ello. También debes olvidarte de trabajos estables, el mercado ha cambiado. Eso sí, prométeme que no te irás de un sitio hasta que no estés segura de que ahí ya no vas a aprender más de lo tuyo. Cambiar está bien, pero aprovecha al máximo las oportunidades que te dan.

No te preocupes por qué pasará cuando acabes la universidad ni pienses que estudiar telecomunicaciones significa que solo podrás ejercer de ello. Muévete, no te acomodes, aprende, experimenta. Ya te adelanto que nunca trabajarás de ingeniera, pero que tu trabajo te va a gustar. Y lo que es aún mejor, que cada cierto tiempo cambiarás de especialidad. Y lo que nos queda aún.

Conocer Europa no es tu objetivo, conocer el mundo se acerca más. Viaja, con quien sea, pero sobre todo busca con quién viajar. Recorre mundo. Ahorra para los viajes o duerme en sitios de malamuerte. Aprende a organizarlos, disfruta de cada momento y de las personas que te acompañan. Colecciona historias y cuéntalas constantemente.

Cuida de tu gente. De tu familia, de tus amigos. Saca tiempo, no estés tan ocupada, deja de hacer cosas. No pierdas el contacto con ellos, eso debes mejorarlo mucho. A veces se te olvidará preguntarles cómo están, así que presta más atención. Tampoco te preocupes si no te preguntan a ti cómo estás, toma la iniciativa y cuéntales qué te pasa directamente. Así no habrá límites en la comunicación ni malos entendidos.

Duerme más y disfruta de la comida. Deja de decir “esto no me gusta” y prueba muchos sabores. Todos los que puedas.

Deja de decir “no sé hacer algo” o “se me da mal hacerlo”. Aprenderás a tejer, hacer manualidades, cocinar e incluso correr pese a que educación plástica y física fueran lo que peor se te daba. No hagas caso a nadie, nadie marca tus límites, haz lo que te gusta. Baila descalza en casa los fines de semana y vuelve a la cama después de desayunar.

La vida es más sencilla de lo que parece y tú una afortunada que va a tener mil posibilidades a su alcance. Disfrútala.

Share
Suscríbete a mi Newsletter.
Solo te mandaré cosas que molen :)

Comments

  1. El chico del barrio, probablemente ni siquiera entienda que haces y como vives, no importa lo que hiciste, ni lo que vas hacer, importa como lo estás haciendo y es formidable. Tú artículo de hoy esta tan cargado de sabiduría, que parece que lo hubiera escrito alguien de mucho más edad… Feliz Cumpleaños Clara.
    Un abrazo

  2. Esto es un básico terapéutico, junto a la renovación de tu lista de cosas que hacer antes de los 30 (en este caso pensando en los 40).

  3. Ay, si pudiésemos decirnos cuatro cosas así… Y por cierto, felicidades 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *