Qué he aprendido tras un año de lactancia de fórmula

Qué he aprendido tras un año de lactancia de fórmula

¡Por fin ha pasado! Gabi ha cumplido un año, he guardado el calienta biberones y ya estamos con leche de vaca normal. Atrás quedó la leche de fórmula, los dosificadores, los cacitos, los termos de agua caliente… y ahora vienen los litros y litros de leche, los minibricks para salir fuera y, por fin, un importante ahorro económico.

Las cosas como son, en este primer año de leche de fórmula, calculo que he gastado unos 1.200€. Dependerá mucho de la leche que compres, de lo que coma tu bebé… pero vamos, que sí que se nota el pasar a la leche de vaca.

Cuando empezamos con la lactancia de fórmula (Gabi solo ha tomado biberones) me empeñé en compartir lo que sabía y hablar un poco más de la decisión de muchas mujeres por alimentar con fórmula. Algunas lo deciden de manera libres, otras porque la lactancia materna no les ha funcionado. Pese a que la promoción por la lactancia materna es necesaria, la demonización del biberón es horrible y la presión que reciben muchas madres por «seguir dando teta» les llevan a pasar un postparto horrible.

Un año después tengo un bebé que sigue tomando leche y una familia en la que la lactancia no hubo drama. Eso sí, un año después, quiero compartiros algunas cosas que he aprendido. Lo sé, la mayoría son muy obvias, pero os aseguro que todas me han facilitado la vida. ¿Añadirías alguna más?

No hay leche mejor ni peor

En mi caso, como sabía que no iba a dar pecho, me obsesioné con buscar la mejor leche de fórmula para Gabi. Como os podéis imaginar, poca gente se moja… y es que la realidad es que las leches de fórmula tipo 1 están regladas. Aquí tenéis un post muy bueno que te explica cómo mirar la etiqueta, pero nosotros hemos pasado por tres leches y sinceramente, en mi cabeza monté un drama demasiado grande para elegir la primera.

Por cierto, revisa mucho si te interesa pasar a la leche 2 o no… en nuestro caso vimos la composición y decidimos mantenernos en la leche de nacimiento. A veces es un pelín más cara, pero son 6 meses solo y es tu hijo (si puedes permitírtelo…)

Mejor que un calienta biberones… ¡una cafetera de biberones!

Y sí, existen. Los calienta biberones, como su propio nombre indican, te calientan el agua del biberón para que añadas la fórmula. Pero si vas a dar fórmula, puedes comprar una cafetera de biberones que te saca el agua a la temperatura perfecta. Son mucho más rápidos y te aseguro que, con la cantidad de biberones que vas a hacer, te van a rentar sin duda.

Nosotros compramos este calienta biberones de béaba (uno nuevo y otro de wallapop). No puedo recomendarlo más (a mi lo del micro me parecía incluso más rollo).

Por la noche, un termo

Y mira que me empeñé en mover la cafetera de biberones a la habitación porque no sabía cuántos bibes iba a tener que dar una noche… pero sinceramente, si llevas un termo a buena temperatura ahorras tiempo. Lo preparas por la noche y listo.

Ahora que Gabi no toma bibes en mitad de la noche, tengo un bibe y un minibrick en la mesilla y listo.

Para servir cazos rasos, usa el bote

Esta es muy básica y os prometo que tardamos mucho en aprenderla. ¿Ves la imagen? La apertura del bote de fórmula no es circular, sino que tiene una parte plana para que puedas quitar el sobrante de polvos y tener un cacito raso.

Usa dosificadores

Cuando en un día tienes que hacer 6 o 7 biberones, es mucho más práctico dejarte los dosificadores listos la noche anterior… así, si tu peque tiene hambre, solo tienes que encender la cafetera de biberones, preparar tu dosificador, y en 30 segundos lo tienes listo.

De hecho, cuando empezamos a ver que según la hora comía más o menos, teníamos a mando varios dosificadores con distinta cantidad de polvos e íbamos eligiendo. Son dosificadores como este, y no son solo para cuando vas a la calle.

De viaje, lleva tu leche

Estaba acostumbrada a conseguir mi leche en la farmacia sin problemas y no pensé al irme de vacaciones, que conseguir leche fuera un drama. Me recorrí varias farmacias y acabé pagando una pasta para conseguir su leche. Con más tiempo podría haberla pedido online, pero me confié demasiado.

Usa promofarma

Y no digo exactamente esa, sino que si encuentras alguna tienda online con buenos precios, ni lo dudes… y promofarma (como dosfarmas y otras así) tienen bastantes buenas ofertas. Yo hacía el pedido desde mi móvil, compraba 3 botes, me salía el envío gratis… y me quitaba un dolor de cabeza. (Si te vas a abrir una cuenta, aquí tenéis un enlace de afiliado que os darán algo)

Al año pasa a la leche de vaca

Yo había oído muchas veces la típica frase de «no le va a gustar la leche de vaca porque la de fórmula es muy dulce». Y vamos, nada más falso en nuestro caso. Hicimos una transición como dice BLW Ideas, que consiste en ir mezclando poco a poco las dos leches.

No lo hicimos exactamente igual porque es verdad que fue más «a ojo» y en lugar de por partes lo hacíamos por cacitos (es decir, sustituir un cacito por 30ml de leche de vaca). El proceso ha sido genial y Gabi está feliz con su leche ahora.

¿Tienes algún truco más que compartir?

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Categories Maternidad

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