El final de la exogestación

Pequeño Gabi, hoy termina la exogestación, y cumplimos 18 meses conectados: 9 meses dentro (un poco menos) y 9 meses fuera (un poco más). Todavía recuerdo esa punzada que sentí una noche, mi instinto dijo que eso era que dejaría de ser una persona para siempre, y ahora te cojo entre mis brazos mientras apoyas tu cabecita en mi… y me parece increíble que seas tan real.

Hoy se cumple el final de la exogestación y se supone que ya te has dado cuenta que somos dos seres distintos y se abre un periodo en el que empiezas a explorar un mundo. Yo creo que eso es mentira, que aunque seamos dos seres distintos, estamos hechos de la misma materia: mi piel es tu piel, mi corazón es tuyo y tus lágrimas desencadenan las mías.

Tendrás un mundo que explorar, pero siempre una casa a la que volver. No dejaré nunca de ser tu refugio. La que grita “bien” más alto para celebrar tus hitos, y la que te abraza con más fuerza cuando la tristeza nos inunda. Y digo “nos” porque mis emociones no son más que un reflejo de las tuyas.

Me has cambiado. Para bien. Y no echo de menos a mi anterior versión de mi misma. No me importa ir manchada, balancearme a los lados incluso cuando no te porteo o cantar canciones absurdas aunque no estés delante. Me gusta esta nueva mujer aterrada y fuerte, preocupada e instintiva. Soy mejor gracias a ti.

Tuve el mejor embarazo que supe llevar. Me cuidé para darte el mejor principio de la vida y estos últimos meses no he parado en esa misión. Qué precioso ha sido verte crecer. Recuerdo el primer momento que te tuve en brazos de manera consciente (porque tras salir de mi seguía viajando por el planeta parto y no recuerdo mucho). También pienso en todos los momentos que hemos vivido juntos estos nueve meses y no atino a pensar lo que nos queda por vivir.

No te quiero retener, pero tampoco quiero que vayas muy rápido. Cada minuto contigo lo es todo.

Hoy empieza la siguiente etapa. El mundo es enorme, Gabriel. Pero no tengas miedo a dar el siguiente paso, yo estaré a tu lado dándote la mano cuando te falten fuerzas, con los brazos abiertos cuando algo salga mal y alumbrando opciones cuando no sepas por dónde seguir.

Categories Maternidad

2 thoughts on “El final de la exogestación

  1. Me ha emocionado, Clara, verdaderamente es el amor más grande que se puede sentir, y se lo has dicho tan bonito, que cuando pueda leerlo se emocionará igualmente. Tiene suerte de tener una mamá así.

    1. Muchas gracias Carmen. Se nota que lo entiendes porque lo has vivido (y lo vives)

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